Uno de mis temas favoritos cuando trabajo con aceites esenciales, es la mezcla por parte de la planta. No solo me da  opciones para complementar lo que estoy usando a nivel físico, también es de gran ayuda en el aspecto emocional.

La parte de la planta es entonces una gran aliada. Lo que acostumbro hacer es, revisar el aceite esencial que necesito, aroma, lectura, se vuelven una parte  integral y  comienzo a relacionar lo que esa parte hace en la planta, su mensaje y lo que puede ayudar en las personas.

Todo esto lo voy registrando en un diario aromático, mi compañero invaluable y testigo absoluto.

Aquí les dejo algunas sugerencias para que puedan usarlas y empiecen a trabajar con ellas:

 

Tronco: es el sostén de la planta, de los árboles, da fuerza; así que cuando los usamos, ofrece un eje y un apoyo. Nos ayudan cuando necesitamos hacer frente a cambios que se nos presentan en la vida. Un ejemplo, el aceite esencial de Juniperus virginiana, Cedro virginia.

 

Flores: una de mis partes favoritas, no solo por su aroma, sino por lo que representan, lo que nos regalan. Las flores son amor, perdón, alegría y como tal, las usamos para ese gran complemento aromático. Ejemplo: Rosa damascena, Rosa Otto; Citrus aurantium (Flores), Azahar.

 

Hojas: ayudan a la planta a respirar y a protegerla. Así que en nuestras mezclas son un respiro de vida, excelente complemento a mezclas para los miedos y frustraciones. Ejemplo: Cupressus sempervirens, Ciprés; Eucalyptus radiata, Eucalipto radiata.

 

Estas son algunas partes que podemos usar y la ayuda que nos ofrecen. Hay otras muy útiles y muchas más indicaciones a tener en cuenta. Es un primer paso para conocer de ellas y establecerlas como una adición esencial.

Si has usado alguna vez este tipo de mezcla, déjanos un comentario, me encantaría leerlo!

¡Simples medidas, grandes logros!